martes, 25 de noviembre de 2008

Primeras Anotaciones Musicales

Canto mozárabe:

Las músicas que acompañaban la liturgia visigoda no se escribían, por lo que no han llegado hasta nuestros días. Pero a partir del siglo X los mozárabes comenzaron a anotar signos musicales junto a sus textos litúrgicos. Su notación era adiastemática, es decir, que no precisaba la altura de los sonidos. Hacia 1500 el Cardenal Cisneros reorganizó en la catedral el culto, mandando escribir nuevos cantorales. A pesar de su intento, la música no reflejaba la de hacía 700 años. Apenas unas cuantas melodías pueden ser consideradas ‘auténticas’.

Dominus Regnavit es una de ellas y se trata de un Prelegendum (latín: pre-legere), un canto de inicio, antes de las lecturas. Por su reiteración de la palabra alleluia, también es llamado Alleluiaticum. Lo forma un salmo en forma antifonal (a dos coros que alternan los versículos). La antífona se trata de una sentencia bíblica repetida tras cada alternancia de los versículos. Más tarde el canto del salmo pasó a ser un versículo con la repetición de la antífona en la segunda parte.

(Para descargar Dominus Regnavit.wma click aquí)

En este prelegendum aparecen el melisma y el canto silábico. El melisma es un grupo de cinco o seis notas que son cantadas sobre una sílaba. En el canto silábico, sólo se canta una nota por sílaba.

Pater Noster, otra de las melodías que se pueden considerar como auténticas, pertenece al ordinario de la misa, siendo siempre igual, sin importar la fecha. Su forma es letánica, es decir, que el sacerdote canta las frases de la oración y el coro le responde con un ‘amén’.

(Para descargar Pater Noster.wma click aquí)

Gustate et videte es un canto ‘ad accedentes’ (latín: a los que acceden), que acompaña a los que van a comulgar. Pasó a ser un canto para todo el año por el Cardenal Cisneros.

(Para descargar Gustate et videte.wma click aquí)


Canto gregoriano:

Los códices más antiguos fueron encontrados en territorio franco, que utilizan textos de la liturgia romana, importados en tiempos de Carlomagno, sobre la segunda mitad del siglo VIII. El Papa Gregorio Magno (590-604) facilitó su difusión.

Viderunt omnes se trata de un canto entre la primera y segunda lectura (epístola y evangelio) en el que el solista entonaba un responsorio que se llamó gradual. Estos son muy elaborados y melismáticos y se cantan en grandes fiestas, como la Navidad.


Los modos eclesiásticos:

Su estructura es la de una escala diatónica, permitiéndose sólo el si bemol como nota alterada. Existen cuatro modos principales o auténticos, de los que se derivan otros cuatro, los plagales.

Finalis es la primera nota (sobre la que se estructura el modelo auténtico y su plagal) y Repercusio es la siguiente más importante (la dominante o cuerda de recitación, en torno a la que se organiza la melodía).
En los auténticos la Repercusio está una 5ª por encima de la Finalis y en los plagales una 3ª por debajo de su auténtico.


La nota ‘si’ a veces se ponía bemol, para evitar el tritono fa-si, al que llamaban ‘diabulus in musica’ (diablo en la música).



Kyrie:
Gloria:















Alleluia: ostende nobis
Graduale: universi, qui te expectant













Estos ejemplos muestran la notación gregoriana. Se llaman tetragramas y están compuestos por cuatro líneas:



Las claves (de do o de fa) podían estar situadas en segunda, tercera o cuarta línea:

(Virga = Vara; Punctum quadratum = punto cuadrado; Punctum inclinatum = punto inclinado)



En esta imagen podemos ver la notación primitiva (a la izquierda de cada recuadro), la notación gregoriana actual (en el centro de cada recuadro) y la notación moderna (a la derecha de cada recuadro):

Neumas Simples


(Pes, Podatus del Latín pie; Tórculus, del latín torquére = torcer, por su forma quebrada; Porrectus, del latín porrígere = alargar, por la forma alargada de sus trazos, Clímacus, de clímax = escalera; Scándicus, de scándere = subir; Sálicus de salire = saltar).



Los neumas son los signos utilizados para anotar los sonidos en la música gregoriana. Junto a los neumas simples, existen también los compuestos:



También existen los neumas especiales, que requieren una ejecución concreta y especial para los diferentes casos:



Un monje llamado Guido d’Arezzo (991/995-1033) buscó una forma de anotar las melodías a partir del himno de san Juan Bautista. Dio nombre a las notas (ut, re, mi, fa, sol, la, si). Inventó el tetragrama, con cuatro líneas horizontales. Una de las líneas era de color amarillo y era UT (do) y otra línea roja indicaba FA, otra era negra e indicaba el LA intermedio y otra era negra, encima o debajo del Mi para indicar el RE. De ahí surgieron las claves posteriormente. La altura de los sonidos se podía ver, mirando dónde se situaban las notas en el tetragrama, pudiéndose añadir líneas adicionales.

También destacó la ‘identidad de las octavas’, ordenándolas de graves a agudas: Graves, Acutæ y Superacutæ. Además de esto, Guido d’Arezzo dio a los neumas forma de ‘cabeza’, para indicar el lugar exacto en el que debían sonar.

Otro monje anterior a Guido d’Arezzo, llamado Hucbaldo (840-930?) del monasterio de San Amado, en Tournay, ya había propuesto una forma de escribir las notas musicales, sobre la que se basó Guido d’Arezzo. Hucbaldo trazaba dos líneas a una distancia de quinta (Fa y Do) y les puso dos colores: rojo y amarillo, como posteriormente también hizo Guido d’Arezzo.


El himno de San Juan Bautista a partir del cual Guido d’Arezzo dio nombre a las notas musicales, lo podemos ver en esta imagen:


Texto y Traducción:

Ut queant laxis - Para que puedan

Resonare fibris - Con toda su voz

Mira gestorum - Cantar tus maravillosas

Famuli tuorum - Hazañas estos tus siervos

Solve polluti - Deshaz el reato de

Labii reatum - Nuestros manchados labios

Sancte Ioannes - ¡Oh, bendito San Juan!



Guido d’Arezzo representó la altura de los sonidos gracias a un dibujo, conocido como la mano guidoniana:


Cada parte de la mano y la altura de los dedos era un sonido (de las veinte notas que había en el sistema). Señalando la parte de la mano que correspondiera a cada sonido, cantaban la escala. Para hacer intervalos, hacían saltos. Servía a los cantores como regla mnemotécnica. (La combinación de letras y sílabas permitía localizar un grado determinado dentro de la gama.)


La posición de las notas ha variado a lo largo de los años. En este ejemplo las notas se sobreponen mentalmente sobre las articulaciones y yemas de los dedos de la mano izquierda. Así, «gamma ut » es la yema del pulgar, «Re» está en el interior del nudillo del pulgar, «Mi» es la articulación de la base del pulgar…




Escrito por: Elena Delgado, Gracia Hernández y Sara Herrera.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Sistemas Musicales Antiguos

Los sistemas musicales antiguos provienen, principalmente , de la China y de la India.


- En China: Sus tradiciones históricas ubican cerca del año 3000 a.C, antes de la Era Cristiana, la estructuración de uno de los sistemas musicales más primitivos, basado inicialmente, en una Escala Pentafónica, o una Escala Heptafónica aparente, es decir, de cinco grados o sonidos principales complementados con dos grados o sonidos auxiliares (kong, representaba al Príncipe y equivalía al Fa; chang, a los ministros y era igual a Sol; kio, al pueblo y equivalí al La; pien the, Si o Si bemol; tche, representaba los negocios y era igual al Do; Yu, a los objetos o cosas y equivalía al Re; pien kong, al Mi).

Los Tiao chinos (aproximación a los Modos de nuestro Sistema actual) se caracterizan por su peculiar estructura totalmente diferente de los Modos occidentales.


- En la remota América precolombina: Gracias a los estudios e investigaciones del destacado músico peruano Daniel A. Robes, se ha podido establecer que el Sistema Musical Preincaico e Incaico no es más que la disposición de una escala compuesta de cinco sonidos, que se suceden en una forma tal, que no da lugar a los semitonos, teniendo dos intervalos en tercera menor y combinándose dicha escala en la forma siguiente: Re, Fa, Sol, La Do, como bien señala L.Cortijo Alahija en su Musicología Latinoamericana.



- En Japón: El refinamiento musical japonés alcanzó un importante y elevado nivel. Su teoría musical y los instrumentos utilizados por los japoneses provenían de Corea y tenían mucho que ver con los utilizados en China. Los japoneses desarrollaron diferentes géneros musicales: el Bagaki para las ceremonia del Emperador; el NO y el Kabuki, para acompañar en el teatro; el Ko uta, para la música floklórica y el Nogu uta, para la música de más carácter.



- En India: También, el cultivo de la música, se remonta aproximadamente, hasta el Tercer Milenio antes de la Era Cristiana. La teoría musical india se basa en una escala de siete notas, divide la octava en veintidós intervalos audibles llamados shruti( un poco mayor que un cuarto de tono); los siete grados de la escala difieren entre sí en dos, tres o cuatro shrutis.

El primer grado de la escala se denomina Sa y representa el grito del pavo real y corresponde aproximadamente, a nuestro modo de Re menor; el segundo, Rishaba, el mugido de la vaca; el tercero, Gandahara, el balido de la cabra; el cuarto, Madhyama, o mediano, simboliza el grito de la garza; el quinto, Pancama (osea la quinta), representa el canto del cuclillo; el sexto, Dhaivata, el relincho del caballo; y el séptimo y último, llamado Nishada, corresponde al bramido del elefante.


- En Egipto: Los egipcios, aunque aparentemente no poseían una notación musical, sin embargo, establecieron los más antiguos Códigos de Signos Manuales o Quironomía que conocemos, para identificar los sonidos (fundamentales y quintas).



- En Palestina: Utilizaron signos del llamado Sitema Ta’ amim como notación musical para las partes cantadas del Antiguos Testamento; estos signos no representan sonidos determinados ni intervalos exactos, sino simbolizan ciertos tipos de motivos y giros melódicos.


Escrito por Rebeca Alcañiz Sobrino

martes, 4 de noviembre de 2008

Descripción y Funcionamiento del Clavicordio

El clavicordio es un instrumento musical europeo de teclado (se ha ubicado el origen del clavicordio en el antiguo monocordio creado por los antiguos teóricos griegos), de cuerda percutida y sonido muy quedo. Este instrumento no se debe confundir con el clave (clavecín, o clavicémbalo), la espineta o el virginal.


El antecedente del clavicordio lo encontramos, según la tradición, en los escritos de Pitágoras, en los que una sola cuerda, fijada por ambos extremos y en tensión, al vibrar tomando diferentes longitudes, permitía -al menos teóricamente- obtener las diferentes notas de un hexacordo; longitudes que estaban basadas en sencillas proporciones numéricas y todas sus teóricas derivadas, fracciones que tenían su proyección superior en la armonía de las esferas celestes, cuyos sonidos creía escuchar.













La aparición del Clavicordio se sitúa en Inglaterra alrededor del 1300. Podría decirse que "desapareció" a finales de 1700 cuando el piano alcanzó más popularidad.
El repertorio de este instrumento se ubica principalmente en la música del Renacimiento y del periodo Barroco; fue muy apreciado por compositores como Johann Sebastian Bach.
El clavicordio tiene ciertas ventajas sobre el clave y el pianoforte ya que es posible realizar portamentos y vibratos con él, aparte de producir un gran colorido musical.




A diferencia del piano, donde las cuerdas se agrupan en conjuntos de tres o dos, en el clavicordio cada cuerda es completamente individual y no vibra en forma conjunta con ninguna otra al presionarse una tecla.



Quizá sea el más sencillo y perfecto de todos los instrumentos de teclado.Las teclas del clavicordio son palancas; cuando se hunde una de ellas se percute la cuerda con una pequeña púa de metal ("tangente") insertada en el extremo contrario de la tecla. La longitud de la cuerda entre el puente y la tangente determina la altura (afinación) del sonido. Cuando se oprime una tecla la tangente se eleva y golpea una cuerda, deteniéndola al mismo tiempo, como un dedo de la mano izquierda de un violinista. Una de las dos partes de la cuerda dividida no suena porque está en contacto con una faja de fieltro. Cuando se suelta la tecla, la tangente vuelve a su lugar y toda la longitud de la cuerda se amortigua gracias al fieltro, dejando sonar la nota. No tiene pedal sostenedor.




Como las cuerdas vibran desde el puente sólo hasta donde se aplicó el martillo, se pueden asignar varias teclas con sus respectivos martillos a la misma cuerda (como en el monocordio). A este sistema se le llama "clavicordio trasteado".
Esta técnica simplifica la construcción (debido a que se requieren menos cuerdas) pero limita las habilidades del instrumento ya que en cada cuerda sólo se puede ejecutar una altura (nota) a la vez. Por eso era muy raro que se le asignaran más de dos notas a cada cuerda.
A pesar de lo sencillo que parece su manejo, puede producir asombrosos y sutiles resultados, ya que el clavicordista, al contrario del intérprete de cualquier otro instrumento de teclado, tiene el control directo de la cuerda.Sin embargo, hay que oponer la falta de potencia del instrumento, pues su nivel sonoro es bajo, no se puede escuchar en la mayoría de las salas de concierto y tampoco permite acompañar a otros instrumentos. Por consiguiente, fue en esencia un instrumento solista para practicarlo en casa.

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