martes, 24 de febrero de 2009

Órgano del Museo Arqueológico Nacional






























































VISITA AL ÓRGANO DEL MUSEO ARQUEOLÓGICO:
La sala donde se encuentra el órgano es de techos altos. Adornando las paredes por su parte más alta hay paños bordados, que antiguamente pertenecían a un convento de Carmelitas; el techo está recubierto por una madera tallada procedente de Badajoz. Estanterías procedentes de la botica de Carlos IV recubren las paredes de la sala debajo de los paños bordados, menos el lugar donde está la puerta y su extremo opuesto, donde se encuentra el órgano, construido en 1728.

Presentación Ríos, la organista que nos acompaña en la visita, toca un motete (Niño Dios d´amor herido), mientras nosotros escuchamos con los ojos cerrados. El órgano es un instrumento de viento, y su música está más bien vinculada al canto.
El órgano en sí sólo es la parte de arriba del mueble que hay en la sala, que consta del teclado y la caja de resonancia, en la que se encuentran todos los tubos sonoros. La parte de abajo es una mesa sobre la que está apoyado el órgano. Presentación nos cuenta que los órganos siempre se apoyaban sobre una mesa, pero en este caso, el órgano está unido a la mesa. Esto se hizo posteriormente a la construcción del órgano.

La parte del teclado tiene una tapa con una cerradura, y al abrirla aparecen las teclas, que suelen ser de hueso o marfil en los órganos.
Todos los alumnos tuvimos la oportunidad de tocar el órgano y darnos cuenta de algunas diferencias entre éste y el piano:

- Las teclas del órgano son más estrechas que las del piano, por lo que nosotros, acostumbrados a las distancias del piano, a veces tocábamos intervalos más grandes de lo que queríamos.

- En el órgano, el sonido de una nota dura hasta que se levanta el dedo de encima de la tecla. Por ello, cuando queremos ligar con el órgano, tenemos que utilizar muchas sustituciones de dedo.

- El teclado del órgano es mucho más pequeño que el del piano, pero tiene un truco para tocar algunas notas más bajas de las que aparentemente tiene. En la parte más grave del órgano, la última tecla blanca que hay es un fa; pero si queremos tocar notas más graves, seguiremos por las teclas negras: el si bemol por encima de ese último fa, suena como un mi, el la bemol como un re, etc.

- En los laterales del órgano hay una especie de palancas, que se pueden empujar o sacar hacia fuera. Mediante ellas se cambia el registro del órgano, consiguiendo timbres diferentes.

Este órgano está afinado en sistema temperado. Presentación nos cuenta que a veces se ha encontrado con órganos afinados con el sistema mesotónico.
Antiguamente los órganos necesitaban tener a una persona dándole a un fuelle para que circulase el aire. Por esto, los organistas estudiaban en un clave, y sólo utilizaban el órgano para tocar en público. En la actualidad el flujo de aire se consigue mediante electricidad.

Al abrir la caja del órgano, descubrimos que los tubos están conectados con las teclas mediante una caja, llamada “el secreto”. Desde la tecla hay una palanca dentro del secreto, que hace que cuando pulsamos la tecla, se abre la tapa del tubo, dejando pasar el aire a través de él para producir el sonido.

Hay tubos de varios tipos: semicerrados, cerrados (que tienen una tapa dorada), con lengüeta… Estos tubos son de distintos alturas y grosores. La caja que encierra los tubos, empasta los distintos sonidos de los tubos; de esta forma, no hace falta que los tubos estén estrictamente ordenados por la altura de los sonidos que producen. De hecho, en este órgano, había varios tubos muy anchos junto a otros muy estrechos.
Los tubos salen de forma vertical del secreto. Esto es lo común en los órganos de Europa. Pero en algunas catedrales de España, se cambió la orientación del secreto, de forma que los tubos salieran de forma horizontal.

Si pensamos en la distribución de los tubos por filas o por columnas, vemos que todos los tubos de una fila tienen notas de diferentes alturas. Pero todos los tubos de una columna tienen la misma altura, con diferente timbre, según el tipo de tubo. Las palancas que salen a los laterales del órgano, son placas estrechas llenas de agujeros, que, según si están hacia dentro o hacia fuera del órgano, tapan o dejan libres algunos tubos. Estas placas afectan a las filas de tubos, que son las que consiguen diferentes timbres. Si sólo dejamos una fila destapada, sonará diferente que si dejamos dos filas destapadas. Esto es lo que explica los diferentes registros que podemos obtener en el órgano.

Escrito por Elena Zapata
Fotos de Elena Delgado

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