martes, 13 de abril de 2010

Homenaje a Chopin - 1 de marzo de 2010

APORTACIONES DE LOS ALUMNOS DE Hª DEL LENGUAJE PIANÍSTICO II


INTRODUCCIÓN

“Chopin ha dado pruebas de una de las cualidades mas esenciales a un escritor: la justa apreciación de la forma en la cual le ha sido dado destacar.

No podría aplicarse un análisis inteligente de los trabajos de Chopin sin encontrar bellezas de un orden muy elevado, de una expresión completamente nueva y de una contextura armónica tan original como sabia. En él la audacia se justifica siempre; la riqueza, incluso la exuberancia, no excluyen la claridad; la singularidad no degenera en extravagancia; los adornos no están desordenados y, el lujo de la ornamentación no recarga la elegancia de las líneas principales.

A el debemos la extensión de los acordes, sea en grupo o en arpegios; estas sinuosidades cromáticas y enarmónicas de las que sus páginas ofrecen tan sorprendentes ejemplos; estos pequeños grupos de notas sobrepuestas cayendo como gotas de rocío perlado por encima de la figura melódica. El inventó estas admirables progresiones armónicas que han dado seriedad incluso a las páginas que por la ligereza de su asunto no parecía que deban pretender tal importancia”
(Escrito por Franc Liszt -1851)



LOS ESTUDIOS - Escrito por Miguel Bravo Nogueroles


El estudio puede definirse como una pieza musical breve en la que se practica una destreza técnica particular de varias maneras con fines de ejercitación.

El germen del estudio puede encontrarse en algunos Preludios del clave bien temperado de J.S.Bach o en la Toccata en La mayor de Paradisi que, sin emplear el término, responden a este principio. No obstante, es en el siglo XIX cuando se emprende la búsqueda de la exploración sistemática de la técnica dando lugar a la producción y publicación en serie de estudios. El precursor fue Antonin Reicha (1770-1836) que empleó por primera vez el término “estudio” en 1801, dotándolo del sentido con que hoy lo utilizamos. El término se hará definitivo con los 84 estudios para piano de Cramer (entre 1804 y 1810).

En la época del Biedermeier (1820-1850 aproximadamente), el estudio es víctima de una floreciente labor productiva de la mano de compositores y virtuosos de la talla de Chopin, Liszt y otros como Thalberg, Henri Herz o Charles-Valentin Alkan
Cramer, que llegó a ser un hombre muy longevo, murió en 1858 a sus 87 años de edad, tuvo la oportunidad de conocer a esta generación de virtuosos Biedermeier a los que criticaba diciendo, mediante un juego de palabras, que en su época se tocaba “fort bien” (muy bien) y en los nuevos tiempos se tocaba “bien fort”(extremadamente fuerte).

Chopin, en un principio, no tenía la intención de cambiar las maneras de tocar, y parte él mismo del Biedermeier. Sin embargo, sus esfuerzos se dirigieron no hacia la potencia sino hacia la variedad tímbrica. En 1829 había escrito los estudios nº 8, 9, 10 y 11 del op. 10 clasificables en el ámbito de la técnica Biedermeier. En 1830 los nº 1 y 2 del mismo opus en los que iniciaba el viaje hacia lo desconocido.
La profundidad de la búsqueda tímbrica en Chopin es el principal rasgo diferenciador. Tanto es así que Liszt, y posteriormente Anton RubInstein, consideraba sorprendente su capacidad de invención del sonido. De hecho, Liszt se entusiasmó tanto con los Estudios op. 10 que se los aprendió en una semana.
En los siguientes 12 estudios del op. 25, Chopin continua en la línea de investigación de la sonoridad a la vez que profundiza en instrumentaciones pianísticas que ya eran conocidas. En el primer estudio, conocido como el estudio de las arpas, se basa en la disposición del Impromptu op. 90 nº 3 de Schubert que a su vez deriva del 1º mov. de la sonata op. 27, nº 2 de Beethoven (Claro de Luna). Chopin amplia la distancia entre melodía y bajo y añade una segunda línea armonicorrítmica. En el estudio op. 25 nº 7 (1836) la existencia de dos melodías plantea el problema de la distinción tímbrica polifónica que el instrumento de la época ya permitía. Pero, además, Chopin explora el enriquecimiento armónico cada vez más.
También los compositores contemporáneos han escrito estudios. Como meros ejemplos citaremos los estudios compuestos por Debussy, Rachmaninoff, Stravinsky, Scriabin, Ligeti y Prokófiev . Aunque el piano haya sido el instrumento más utilizado en la composición de los estudios, existen multitud de obras para otros instrumentos, incluidos la orquesta: Quatre études pour orchestre de Stravinsky.


LOS PRELUDIOS - Escrito por Lucía Diez


Los preludios son composiciones muy breves en las que Chopin experimenta de forma revolucionaria, dando en muchas ocasiones más importancia a las digitaciones cómodas y a la lógica sonora que a la lógica arquitectónica de la obra.
En cierto modo siguen la idea del Clave Bien Temperado de Bach, ya que recorren todas las tonalidades mayores y menores, y forman un conjunto de 24 piezas con un sentido formal completo. Después del Clave Bien Temperado, muchos habían sido los compositores que habían intentado escribir colecciones similares en los 24 tonos, pero fue algo siempre destinado a didactas tales como Clementi y Kessler.
Liszt también intentó hacer algo similar (compuso 12 estudios) y fue quien definió los preludios de Chopin como “esas rosas negras que entristecen son su propio perfume”.
El preludio nº4 es seguramente uno de los muchos inspirados en esos momentos de melancolía, que le invadieron durante su estancia en Mallorca, y el preludio nº15 al que se la ha atribuido el nombre de “La gota de lluvia” se cree que fue inspirado por la lluvia que fue abundante durante aquel invierno en la isla, ya que la repetición obstinada de un sonido que no forma parte de la melodía recuerda al ritmo constante de las gotas de lluvia al caer.

Chopin, tras darse a conocer en Viena viajó París en 1831, que era el principal centro cultural de Europa. Allí deslumbró a todo el mundo con su forma revolucionaria y genuina de interpretar y componer. Aun así, no era un concertista de grandes salas, sino más bien de salones semiprivados en los que se reunían junto al piano importantes representantes del mundo de la cultura parisina, como Delacroix, Liszt, Heine, Mendelssohn, Geroge Sand, etc.
Precisamente con Madame Dudevant, conocida como George Sand fue con quien viajó A Valldemossa, en Mallorca durante el invierno de 1838/1839 con la esperanza de mejorar su frágil salud y que George Sand relata en su libro “Un hivern a Majorque”, publicado tres años después del viaje.
Aunque parece ser que en un principio, cuando se conocieron no causaron muy buena impresión el uno en el otro, terminarían teniendo una relación que duró 9 años.
En otro libro de George Sand, “Histoire de ma vie” (1855), la afamada escritora relata de nuevo algunos momentos del viaje a Mallorca, en el que la salud de Chopin empeoró y acabó por dominarle una profunda melancolía y desesperación, que alternaba con momentos de optimismo en los que se sentía maravillado por la naturaleza que le rodeaba.
De todas estas impresiones nacieron los preludios op.28, (que aunque empezó a componerlos en 1836, no los terminó hasta 1839). Son su mayor culminación durante estos años, en los que también compuso la Sonata op.35, la Balada op.38 y el Scherzo op.39.




VALSES - Escrito por Irene Valle


El vals es una forma musical. Se cree por una parte, originario del Tirol (Austria) más o menos hacia el siglo XII. Por otra parte algunos autores creen que el vals tuvo su origen en la volte, danza de baile en tres tiempos practicada durante el siglo XVI. La palabra vals nació en el siglo XVIII viene de "walzen" (girar en alemán), cuando el vals se introdujo en la ópera y en el ballet. En su origen tenía un movimiento lento aunque acabó convirtiéndose en una danza de ritmo vivo y rápido. Una de sus características es el compás, en 3/4.El vals conquistó su rango de nobleza hacia 1760 en Viena, y se expandió rápidamente por otros países, incluso Latinoamérica.
Uno de los tipos de vals es el vals vienés, son danzas de pasos rápidos, en un tempo que comprende entre 110 y 180 intervalos por minuto aunque existen también versiones lentas.
Uno de los compositores que cultivaron este tipo de valses fue Chopin. Escribió 14 valses, entre ellos está el vals del minuto. Es una pieza para piano en Re bemol mayor, publicado entre 1846 y 1847.
Muchos creen que se recibió este nombre debido a que se supone que sólo se tarda un minuto en interpretarlo (aunque en realidad suele interpretarse en aproximadamente un minuto y cuarenta segundos), pero ya se aclaró que fue Herbert Weinstock el que dijo que el "Vals del minuto" tuvo ese nombre, no por que minute fuera "minuto", si no que significaba "pequeño".Otro de sus sobrenombres es el de Vals del perro, puesto que el propio Weinstock dijo: “No es necesario decir que esta notable efusión de encanto puro no debe interpretarse en un minuto; ni tampoco que la melodía de la mano derecha no debe tocarse a imitación de un perro que persigue su propio rabo, aunque sea cierto que Chopin lo improvisara al indicarle George Sand la gracia rítmica de un perrillo jugueteando para morderse el rabo.”


NOCTURNOS - Escrito por Rodrigo Lama


Los nocturnos de Chopin, que podemos considerar parte fundamental del la música romántica, se compusieron entre (1827-1846) y constituyen un total de 21. A pesar de que el género de “nocturno” no fue inventado por el mismo Chopin, sí logró popularizarlo enormemente dándole una mayor forma a la idea propuesta por el compositor Irlandés John Field, el fundador del género.
Las obras como tal, no se publicaron como un conjunto de piezas sino que pertenecían a varios opus de números distintos, algunos de ellos ni siquiera llevaban el nombre de “nocturno” como por ejemplo el nº 20 y no fue hasta 1870 cuando por primera vez se reunieron los 21 bajo un mismo grupo. Entre ellos suman alrededor de (1 hora y ¾), aunque varía según la interpretación.

Técnica y Forma de las Obras.
Chopin utilizó en gran medida la técnica empleada por Field para componer nocturnos, entre otros, el mayor empleo del pedal para crear un efecto más dramático, pero también la complementó bastante, añadiendo elementos nuevos propios que dotaban a los nocturnos de una mayor expresividad. Sin lugar a dudas el más característico del compositor es el uso de un ritmo muy libre, de gran versatilidad, y una mayor complejidad melódica y armónica.
La forma más común de los nocturnos es la ternaria (A, B, A), y por lo general, la mano derecha lleva la parte melódica junto con un acompañamiento en la mano izquierda en forma de acordes en arpegio. Casi toda la ornamentación de las obras recae sobre la izquierda. El tempo también destaca por ser normalmente una variación entre lento y Andante, a excepción de unos pocos nocturnos como el nº 3.
Las influencias originadas por el trabajo de Chopin fueron muy extensas, en el periodo romántico y épocas posteriores. Sus obras nunca estuvieron exentas de crítica y admiración a la vez, alcanzando gran popularidad entre el público en intervalos irregulares. Compositores como Brahms, Liszt y Wagner, expresaron posteriormente en algunas de sus obras algunas influencias de Chopin, con técnicas melódicas muy similares y un ritmo libre y poco merismático. Por ello, podemos decir que los nocturnos constituyeron una gran aportación a la música de sus época, e inspiraron y enriquecieron la música de los siglos venideros.



LA POLONESA - Escrito por Gracia Hernández

La polonesa es la danza nacional de Polonia. Nació como un baile, como excusa de los nobles para mostrar sus lujosos hogares a sus invitados.
En su origen (siglo XVI) era una marcha solemne que daba principio y fin a una fiesta realizada en casa de una familia de la nobleza; las parejas, vestidas elegantemente, tomadas de las manos y guiadas por el dueño o bailarín que iba al frente de la casa, atravesaban las salas.
Compositores como Telemann, Mozart, Beethoven, Schubert, y Weber escribieron polonesas. Las primeras formas se encuentran, por ejemplo, en Bach, pero sólo con Chopin la polonesa alcanzó el rango de género artístico, superando su condición de simple música de baile. Por estas razones es Chopin quien fijó el modelo maestro de la polonesa.
La polonesa es una danza que desde siempre tuvo algo de nacional en Polonia, y quizá por eso Chopin la utilizó como expresión de su patriotismo. Polonia ha tenido, como muchas otras naciones europeas, el infortunio de una accidentada historia política; y aunque esta clase de infortunio no sea estrictamente indispensable para que se desarrollen en el más alto grado los sentimientos patrióticos, es indudable que los favorece y que mucho arte nacional, con frecuencia de la más elevada calidad, se ha desarrollado a raíz de opresiones políticas.
Las polonesas chopinianas son más fuertes que sus otras composiciones, se puede apreciar en ellas, una llamada de guerra a un pueblo que siente derecho a una vida propia. En esas polonesas hay reciedumbre y vibración, que responden a sus más íntimos sentimientos.
Chopin era polaco y como tal tenía que sentirse profundamente patriota. Después de dos cortas visitas a Viena, se estableció en París, su hogar definitivo. Se adaptó maravillosamente a la actividad social de los salones parisinos; pero al expresarse en francés, su acento extranjero careció siempre de la elegancia que caracterizaba a su música. Siempre quiso dejar bien claro que aunque su apellido fuese francés, su patria era Polonia.
La polonesa es una danza polaca, de carácter más aristocrático y ceremonioso que la mazurca.
Su música tiene un marcadísimo carácter ceremonial y por eso ha sido utilizada a menudo por los compositores de ópera, sobre todo por Tchaikowsky, como la más apropiada para las escenas que se desarrollan en un salón de baile o en otro ambiente comparable.
Durante toda su vida la polonesa llegó a convertirse en un símbolo de la resistencia inagotable de una Polonia oprimida.




IMPROMPTU- Escrito por Elena Delgado

La palabra impromptu viene del latín y quiere decir “de pronto”. El impromptu es una composición con carácter de improvisación. Suele tener una estructura tripartita A-B-A. Chopin compuso cuatro impromptus:
- El impromptu en La bemol mayor, opus 29 (de 1837).
- El impromptu en Fa sostenido mayor, opus 36 (de 1839)
- El impromptu en Sol bemol mayor, opus 51 (de 1842)
- El impromptu en do sostenido menor, la “Fantasia-Impromptu”, opus póstumo 66 (de 1835).

El impromptu en la bemol mayor, opus 29:

Fue compuesto a principios de 1837 y publicado ese mismo año. A pesar de estar catalogado en muchas publicaciones como el primero en realidad es cronológicamente el segundo, ya que la “Fantasia-Impromptu” se compuso tres años antes. Fue dedicado a “mademoiselle Caroline de Lobau” y era una de las composiciones preferidas de Chopin.
Este impromptu tiene un carácter desenfadado, de apariencia improvisada. Hay que destacar el extremo refinamiento y la delicadeza de la ornamentación de este impromptu. Está marcado por un aire “Allegro assai quasi presto”. El uso de los tresillos en corcheas en ambas manos puede recordar a los rápidos dibujos en semicorcheas de la “Fantasia-Impromptu”. En la sección central, de carácter “cantabile” y “sostenuto”, modula a fa menor, su tonalidad relativa. La mano izquierda subraya este canto noble y enfático con un acompañamiento a contratiempo. La reexposición de la sección inicial es anunciada por una sucesión de trinos y un rápido dibujo de semicorcheas. La reexposición desemboca en una pequeña coda.

El impromptu en fa sostenido mayor, opus 36:

Fue compuesto en 1839 y estrenado en París, en la Salle Pleyel dos años después. El inicio está envuelto por una atmósfera de serenidad. Éste es el único impromptu de Chopin que no presenta una estructura tripartita A-B-A, sino que consta de cuatro diferenciadas secciones en cuatro por cuatro. La primera sección comienza con seis compases de introducción a cargo de la mano izquierda. A partir del séptimo compás la mano derecha presenta la suave melodía sobre el registro central del teclado. Tras dos rápidos diseños a modo de fermata y un trino y un pasaje de orden contrapuntístico se pone fin a la primera parte. La segunda parte comienza en Re mayor y la mano derecha canta sobre un acompañamiento punteado por la izquierda. Esta parte tiene un breve aire de marcha. Más adelante vuelve a reaparecer la primera parte, en lo que es la reexposición, que esta vez aparece transportada un semitono bajo. La cuarta parte es un aéreo y fugaz pasaje en arabescos en forma de vivaces fusas que recorren el registro agudo del teclado. Este pasaje es un claro ejemplo de la escritura chopiniana. La reaparición del episodio contrapuntístico de la primera sección supone coda y colofón del impromptu.





El impromptu en sol bemol mayor, opus 51:

Fue compuesto en 1842 y estrenado en París en la Salle Pleyel ese mismo año. Este es el último impromptu escrito por Chopin. Todo él está envuelto en un ambiente tibio y menudo libre de excesos. Tiene un carácter fresco y espontáneo. Está dedicado a “Madame la Comtesse Esterhàzy” Apenas hay indicaciones dinámicas en este impromptu. Chopin se sentía contento de este impromptu, incluso le gustaba más que el opus 29. Este impromptu tiene ciertos rasgos en común con su precedente, el impromptu en la bemol mayor, opus 29. Tienen en común la estructura tripartita, la figuración de corcheas en las dos manos. Llama la atención que en la primera edición este impromptu no aparecía con el título de “impromptu”, sino con el título de “Allegro vivace pour le pianoforte”. Un “tempo Giusto” rige los compases de este impromptu, en tiempo de doce por ocho. La sección media, en cambio, está marcada por una “sostenuto”, en compás de cuatro por cuatro y en mi bemol menor. El episodio central tiene forma de trio y el canto es asumido por la mano izquierda. Se trata de un pasaje expresivo, de inspiración violonchelística. La sección inicial y la reexposición tienen sus raíces en la “música de salón”.



El impromptu en do sostenido menor, “Fantasia-Impromptu”, opus póstumo 66:

Este impromptu tiene gran encanto. Se asemeja al primero publicado por Chopin, el impromptu en la bemol mayor, opus 29. Chopin siempre se negó a que se editara su Fantasia-Impromptu. Este impromptu estaba dedicado a “Madame la Baronesa d’Este” y probablemente fue compuesto en la ciudad balneario de Karlsbad (Karlovy Vary) en agosto de 1835. Este impromptu tiene un carácter fantasioso y libre que sugiere su postiza denominación de fantasía. El episodio central es en forma de trío, en re bemol mayor, y está marcado “moderato cantabile” y el canto está expresado suavemente por la mano derecha. La primera sección está marcada “allegro agitato” y tiene un aspecto improvisado. La segunda sección es el expresivo episodio central. La tercera sección es la reexposición de la primera sección, pero ahora en un vertiginoso “presto”. La obra concluye en un ambiente calmo, en ritardando y con dos expresivos acordes arpegiados. Fue Julian Fontana quien añadió la palabra “fantasía” al preparar su edición, seis años después de la muerte de Chopin.



MAZURCAS - Escrito por Cynthia Villaescusa
(extracto del libro sobre Chopin escrito por Franc Liszt en 1851 )

Las mazurcas de Chopin difieren notablemente de sus polonesas en lo que se refiere a la expresión. Es otro medio en el que los matices delicados y difusos contrastan con el rico y vigoroso colorido de la polonesa.
La danza tradicional de Polonia es un baile de pareja en ritmo de ¾ con acentos en la 2º y 3º parte del compás. Junto con el galop, la mazurka, el vals, la polca y la polonesa son los bailes típicos de salón en el s. XIX

Según Liszt “ en sus mazurcas Chopin , conservado el ritmo, ha ennoblecido la melodía, engrandecido las proporciones e intercalado claroscuros armónicos tan nuevos como los motivos a los que se adaptaba para plasmar las innumerables emociones que agitan los corazones mientras dura la danza y sobre todo, estos largos intervalos en los que el caballero tiene derecho a un sitio junto a su dama, que no abandona”.
(Habría que ver bailar la mazurca para saber a que se refiere Liszt) y sigue: “ quizá sea necesario conocer de cerca a los compatriotas de Chopin para tener la intención de los sentimientos inherentes a sus mazurcas y polonesas y en muchas de sus otras composiciones. Casi todas están llenas de ese vaho amoroso que planea como un fluido ambiente a través de sus preludios, sus nocturnos, sus in promptus en que se trazan una a una todas las frases de la pasión”
Y sigue diciendo de las mazurcas:” en la mayor parte de sus mazurcas reina una extrema diversidad de motivos e impresiones y está presente la zalamería de las polacas, mujeres semi orientales, que hace de ellas seres divinos !Niema aik Polka! (nada igual a las polacas) .”…..”todas las obras de Chopin deben ejecutarse con esta especie de balanceo acentuado y prosodiado del que es difícil alcanzar el secreto si no se la ha oído a él frecuentemente”


BALADAS_ Escrito por María Escudero

Las cuatro baladas
Chopin compuso cuatro baladas para piano, que se han convertido en piezas muy famosas entre los pianistas dadas sus frecuentes interpretaciones, sobre todo la primera de ellas. En origen, la balada era un poema cantado, que mezclaba lo lírico y lo épico. Chopin compuso sus baladas entre 1831 y 1842, inspiradas en poemas de Adam Mickiewicz, amigo del compositor, y al igual que éste, exiliado en París.

• Balada para piano n.º 1: los esbozos de esta primera balada en sol menor op. 23, datan de 1831 y se publicó en Leipzig en 1836. Se inicia con un diseño ascendente, a modo de pregunta, al que sigue un tema lírico y melancólico. Un segundo tema, que comienza cantábile, se agita con vigor. Ambos se intercalan creando contrastes expresivos. Finaliza magistralmente con una coda magnífica y complicada técnicamente y una serie de acordes brillantes descendentes de gran impacto.
• Balada para piano n.º 2: en la tonalidad de fa mayor, data de 1836-1839 y se publicó en París en 1840 con un op. 38. Está dedicada a Robert Schumann. Dos temas contrastantes conforman la estructura, el primero es de sereno lirismo, y el segundo de trazos vigorosos. Cabe destacar el soberbio paso del andantido al presto con fuoco, por su espléndida violencia y belleza. Se dice que esta balada está inspirada en el poema Switiz de Mickiewicz, en el que una apacible aldea polaca se ve engullida por las aguas de un lago encantado.
• Balada para piano n.º 3: en la bemol mayor, fue compuesta en 1840-1821 y publicada en 1841 con un op. 47. Está dedicada a la princesa de Noailles. En tiempos de Chopin fue la más famosa de sus cuatro baladas, inspirándose en el cuento Ondina, la sirena que se enamora de un príncipe. Algunas secuencias suguieren la ondulación de las aguas. Es la pieza más lírica de las cuatro y la que ofrece menos dificultades de ejecución.
• Balada para piano n.º 4: está en la tonalidad en fa menor, datando de 1842 y perteneciendo al op. 52. Se publicó en Leipzig en 1843, dedicándola su autor a la baronesa de Rothschild. Es la más amplia y rica, con momentos de gran lirismo y ternura y otros de enorme agitación, resultando una obra fascinante.

sábado, 23 de enero de 2010

Ejercicios técnicos de Beethoven. Ejemplos.

Los ejercicios técnicos en los manuscritos de Beethoven son bastante frecuentes, lo que es obvio dado que tuvo alumnos de piano desde su juventud.

Los siguentes son ejemplos de ejercicios de Beethoven para trabajar el legato, descubiertos en el Libro de bosquejos de Beethoven de 1802 - 1803 que pertenece al Museo de M.I. Glinka en Moscú. El libro contiene los ejercicios de siempre: escalas, arpegios, intervalos, trinos etc, acompañados por la prescripcion de tocarlos en todas las tonalidades mayores y menores (Si no conocieramos la escritura de Beethoven podríamos haber imaginado que el autor de los ejercicios era Carl Czerni. Evidentenmente, el joven Carl asimiló las fórmulas de su profesor y luego las usaba como base en su método de piano) y unos cuantos ejercicios interesantes que abordan diferentes dificultades técnicas que pueden encontrarse en las obras de Beethoven y el repertorio de su época.


Es bien conocido que Beethoven valoraba especialmente el legato profundo, y creía que el pianista tiene que hacer cantar al piano. Esta tarea sigue siendo una de las dificultades técnicas más importantes. Sin embargo para un pianista-intérprete de Beethoven es imprecindible conocer las indicaciones del maestro mismo sobre cómo trabajar el problema del cantabile y usarlos en su práctica pianística diaria.


Ejercicio 1: Legato profundo


Se ve en este ejercicio que Beethoven no separaba las dificultades técnicas del contenido musical. Frecuentemente sus ejercicios son pequeñas miniaturas musicales, que ayudan trabajar de forma conjunta las dificultades técnicas y el desorrollo del estilo / musicalidad del alumno.

Beethoven propone tocar el ejercicio con la mano posiblemente cerrada.


Ejercicio 2: Legato de notas repetidas y deslizamiento del dedo







En el siguente ejercicio Beethoven busca evitar el entrecortamiento del sonido en repetición de la misma nota y por esto exige preparar el siguente dedo con suficiente antelación. El maestro pide cruzar el dedo 3 sobre el dedo 4 hasta el momento en el cual el tercero ocupe el lugar de cuarto.

Este ejercicio podría ayudar a entender como explicar el crescendo sobre una nota tenida, lo cual se encuentra en sus partituras para piano. El crescendo real no es posible ya que el sonido se apaga poco tiempo despues del golpeo del martillo a la cuerda. Pero el pianista mientras espera el cambio del dedo, acumula una tensión interna que lucha contra la inevitable extición del sonido, creando asi el necesario efecto psicologico de crescendo.

La melodía misma (típica para obras orquestales) y la digitación que pone Beethoven es la clave para revelar en el sonido tenido del piano la expresividad de los instrumentos de viento, cuerda y la voz humana.

Importante detalle es la digitación del compás 4, donde el dedo 3, que “canta” la melodía, se desliza de la tecla negra a la siguente blanca. El deslizamiento del dedo ayuda evitar el golpeo a la tecla y literalmente fundir un sonido en otro.


Ejercicio 3: Deslizamiento del dedo






El ejercicio 3 es otro ejemplo del uso del deslizamiento del dedo y a la vez es un ejercicio perfecto para desarollar el control de oído del pianista.

Aquí el deslizamiento se alterna con la digitación habitual. El pianista tiene que lograr un sonido idéntico usando diferentes maneras de digitar y, asi, tocar con la misma claridad y precisión deslizando los dedos como con la digitanción habitual y, viceversa, tocar extremadamente legato digitando de la manera habitual como con el deslizamiento de dedos.

Beethoven ofrece tocar este ejercicio diminuendo hasta pianissimo (“zuletzal auf leiseste”). Aquí se ve uno de los importantes principios del virtuosismo: poder dominar los matizes del sonido.



Aportado por: Tatiana Romissárova.

Referencia bibliográfica:

Natan Fishman. L.V. Beethoven sobre interpretación y pedagogía pianistica // Como
tocar Beethoven. Edición Classica-XXI. Moscú, 2007

Christian Gottlob Neefe (1748-1798)

Neefe nació en la ciudad de Chemnitz en Alemania en 1748. Cursó estudios de derecho en la Universidad de Leipzig. Cuando terminó sus estudios de leyes, comenzó su carrera musical.
En 1776 realizó una gira alrededor de Alemania.

En 1779, se unió a la compañía teatral Helmut Großmann y se trasladó a Bonn. En 1782 se convirtió en organista de la corte para el arzobispo de Colonia.

Neefe también fue contratado para el teatro del príncipe elector. Su sustituto fue Ludwig van Beethoven, un chico de 12 años que se convirtió en alumno suyo. Neefe le enseñó a tocar el piano, el bajo continuo y composición y le ayudó a componer algunas de sus primeras obras. Neefe llamaba a Beethoven "el segundo Mozart" y Beethoven siempre apreció enormemente a su profesor.

En 1796 se trasladó a Dessau, donde falleció en 1798.


Obras
Compuso numerosos singspiels, 12 sonatas para piano, alguna serenata,…


Audiciones

Canzona:



Escrito por Laura y Belén Abellanas Aguilera.

Frantisek Xaver Dusek (1731-1799)

Dusek es un compositor checo (contemporáneo de Beethoven, que tuvo además mucha relación con Mozart), y va a permanecer mucho tiempo en Londres. Inicia sus estudios en Viena como organista.

Estaba muy influido por el ambiente y la música revolucionaria ( la revolución francesa). Los gobiernos en París organizaban numerosas fiestas para la exaltación de los nuevos valores, con bandas que tocaban música muy militar, etc; de ahí que sea música muy retórica (predominan los grandes saltos del agudo al grave, del fortísimo al pianísimo, etc).

En sus composiciones encontramos también ciertas sonoridades prerrománticas que suenan casi a Chopin. Aparte de compositor también es importante en la edición musical: es el primero que da indicación del pedal en las partituras, etc.



Constructoras:
En Londres tuvo bastante relación con constructoras como: Broadwood, que es la constructora más antigua de pianos del mundo. Ésta extendió el teclado por petición de Dusek.


Obras:
Dusek compuso sonatas, variaciones y conciertos para órgano y piano y numerosas sinfonías y cuartetos para cuerda. Muchas de sus composiciones tienen un estilo galante del temprano periodo clásico.

Además de todo esto, también compuso mucha música comercial, en muchos casos de tipo descriptivo.


Audiciones:


Partita en Fa:




Escrito por Laura y Belén Abellanas Aguilera.

John Field (1782-1837)

Nacido en Dublín en 1782, Field inició sus estudios de piano, con su abuelo, organista profesional, y más tarde, con Tommaso Giordani (músico de origen napolitano).

Fue un compositor y pianista irlandés, conocido por ser el primer compositor que diera el nombre de nocturnos a éstos y considerado el padre del nocturno romántico.

Su familia se trasladó a Bath en 1793, y posteriormente, el mismo año, a Londres. Allí, su padre consiguió que recibiera clases del pianista, compositor y constructor de pianos Muzio Clementi.

Considerado un excelente pianista, no se le tuvo en la misma consideración hasta que en 1801 publicara su primer conjunto de sonatas para piano, dedicadas a Clementi.

Cuando Clementi hizo su gira por Rusia, Field le acompañó como demostrador de pianos y así Field consolidó su propia carrera como concertista.
En 1831, y con la salud deteriorada debido a un cáncer, fue a Londres para seguir el tratamiento médico. Regresó a Moscú en 1835, donde compuso sus últimos nocturnos.


Constructoras:
Como ya comentamos anteriormente, Field estuvo muy vinculado a Muzio Clementi, y por tanto a sus pianos (acompañaba a Clementi en sus giras como demostrador de sus pianos).


La constructora se llamaba “pianos Clementi”, que tuvo una gran acogida debido al gran éxito que logró Clementi como músico. A pesar de distintas desavenencias (la fábrica sufrió un incendio en 1807), logró reponerse y continuar con su actividad.


Obras:
Sus obras, casi en su totalidad escritas para piano, incluyen 7 conciertos (elogiados por Robert Shumann), 18 nocturnos, 4 sonatas, varias polonesas y otras piezas.


Audiciones:

Nocturne No.7 in C major – Moderato:



Piano Concerto no. 2:



Escrito por Laura y Belén Abellanas Aguilera.

viernes, 22 de enero de 2010

Johann Baptist Cramer (1771 – 1858)

J. B. Cramer nació en Mannheim (Alemania) y pronto marchó a Londres donde desarrolló su obra. Desde pequeño estuvo vinculado a la música, ya que su padre Wilhelm Cramer fue un famoso violinista y director.

Entre 1782 y 1784 estudió piano con Muzio Clementi y pronto se dio a conocer tanto en Londres como en el resto de Europa. Cramer disfrutó en vida de su éxito y particularmente fue admirado por Beethoven, al que conoció en Viena. Aparte de compositor, Cramer también era un gran intérprete.

Desde 1800 su carrera se centró enteramente en Inglaterra, siguiendo los pasos de Clementi. En estos años se dedicó también a los negocios en la publicación musical.

Como otros músicos de su época también se asoció con constructores de instrumentos. En este caso se asoció con Thomas Frederick Beale y Robert Addison y crearon “ Cramer & Co”.

Finalmente murió en Londres.


Constructoras:
Cramer & Co fue una fábrica de instrumentos musicales en Londres con mucha reputación en la época.

Fue fundada en 1824 por Johan Baptist Cramer junto con Robert Addison y Thomas Frederick Beale.
Los pianos de Cramer todavía hoy se construyen por el método tradicional inglés.





Obra:
Escribió numerosas sonatas y otras obras para piano, pero sus estudios fueron las obras a las que más se dedicó.
Su originalidad reside principalmente en la combinación de los elementos más conservadores con los más modernos.



Audiciones:
Estudios nº 53 y 44:




Estudios nº5, 2, 3, 9, 8:





Escrito por Laura y Belén Abellanas Aguilera.

martes, 19 de mayo de 2009

El clave. Contexto histórico y compositores IV. Países Bajos.

El renacimiento en los Países Bajos

Es en la región flamenca (Países bajos) donde, por su desarrollo económico, la polifonía recibió un mayor impulso y alcanzó su máximo esplendor entre los siglos XV y XVI.
Los músicos de Flandes pronto se distinguieron por una técnica de contrapunto excelsa, y una inspiración cuasi-divina. En poco tiempo, esto se vio reflejado en una mayor influencia por parte de los músicos flamencos en todos o casi todos los centros musicales de Europa. Donde había polifonía se podía encontrar a un músico flamenco.
Esto se vio, además, potenciado gracias a la edificación de enormes catedrales en donde fue creada una gran cantidad de "schola cantorum".


El clavicembalo en los Países Bajos

Uno de los principales tipos de clavecín de principios del siglo XVII era el instrumento de estilo flamenco, y el nombre de la familia Ruckers es el que está más asociado a ésta influyente tradición. Los instrumentos flamencos eran de una construcción más sólida que los italianos, con los dos juegos de cuerdas básicos (uno de 8 pies y otro de 4, o los dos de 8 pies). Eran corrientes dos teclados, aunque el superior se usaba originalmente para transponer. Únicamente en la segunda mitad del siglo XVII se usó éste para contrastar los diferentes timbres, con la posibilidad de acoplar los dos teclados para un sonido más lleno. En los instrumentos más tardíos se encuentra un registro de sordina en el teclado inferior.
El sonido puede describirse como más lleno y redondo que en los instrumentos italianos, y la nota tiene una duración mayor. Un buen instrumento flamenco debe tener un sonido lleno en los graves y unos agudos dulces, como de campanillas.

Los flamencos frecuentemente pintaban sus instrumentos, y las tapas y las tablas de armonía decoradas eran corrientes.
Aunque los talleres de la familia Ruckers dominaban el mercado, también hicieron buenos instrumentos: Couchet, Dulcken, y Albert Delin al final del período.


Virginal, Espineta y Muselar

La espineta es un clavecín pequeño, de carácter doméstico, normalmente con una cuerda por nota. Sus cuerdas son más cortas, y frecuentemente se orientan diagonalmente al teclado para ocupar menos espacio. El virginal también tiene una cuerda por nota, pero éstas se orientan paralelamente al teclado. Este doméstico y útil instrumento era más popular que el clavecín en el Norte de Europa (particularmente en Inglaterra y los Países Bajos) a finales del siglo XVI y principios del XVII.


El virginal flamenco


Los Flamencos usaban el término virginal, espineta y muselar para denotar cualquier instrumento del tipo del virginal. Llegaron a convertir la concepción del virginal en un arte elevado, consiguiendo en los instrumentos grandes un sonido lleno y rico, aunque de duración breve, como en todos los virginales. La música compuesta para éste instrumento tuvo en cuenta ésta brevedad del sonido, usando pasajes rápidos, y ornamentos en los finales. Para hacer frente a la variedad de diapasones y transposiciones en boga en el siglo XVII en el Norte de Europa, los virginales flamencos se construían en diferentes tamaños.


Compositores

Entre finales del siglo XVI y principios del XVII, el compositor Jan Pieterszoon Sweelinck (1562-1621) es el más destacable del clave holandés, haciendo la transición del renacimiento al barroco en su país.
Después de 1621, no hay más compositores que se destaquen en el ámbito del clave.

Fue compositor, organista y docente. Es uno de los primeros grandes compositores de obras para teclado europeos, y su obra como docente ayudó a cimentar la tradición organística del Norte de Alemania.

Probablemente el compositor haya pasado toda su vida en Ámsterdam, visitando de vez en cuando otras ciudades, en relación con su actividad profesional. Se le pidió que inspeccionara órganos, que emitiera opiniones y que aportara consejos en la construcción y reparación de de órganos. El viaje más largo que Sweelinck efectuó fue a la ciudad de Amberes en 1604, donde fue enviado por las autoridades de Ámsterdam para comprar un clavecín para la ciudad.

La influencia de Sweelinck se difundió en países tan lejanos como Suecia e Inglaterra, llevada al primero por Andreas Düben y al segundo por compositores ingleses como Peter Philips, que probablemente haya encontrado a Sweelinck en 1593;. Sweelinck, y en general los compositores neerlandeses, tenían vínculos evidentes con la escuela inglesa de composición. La música de Sweelinck aparece en el Fitzwilliam Virginal Book, que contiene en su mayoría obras de compositores ingleses. Escribió variaciones sobre el famoso Lachrimae Pavane de John Dowland. John Bull, quien probablemente haya sido un amigo personal, escribió una serie de variaciones sobre un tema de Sweelinck luego de la muerte del compositor neerlandés.


Escuelas de construcción de claves

Hay varias escuelas de construcción de claves. Las más importantes, tanto por su antigüedad como por su influencia, son la italiana y la flamenca. De ellas surgieron posteriormente la francesa, la inglesa, los clavecines de Alemania (de los que no se puede hablar propiamente de escuela ya que son de muy diferentes tipos) y los de la Península Ibérica. Cada uno de estos tipos de clave tiene una construcción y, por tanto, un sonido diferente.

Los clavecines que se construyeron a principios del siglo XX no están basados en modelos originales de los siglos anteriores, sino que se diseñaron siguiendo unas pautas cercanas a la estética decimonónica, que dieron como resultado un instrumento muy diferente en cuanto a sonoridad, recursos y aspecto externo (más macizo y con pedales). Para este tipo de instrumento está escrito todo el repertorio de nuestro siglo hasta la década de los 60, aproximadamente.


Los claves de la familia Ruckers

Los clavecines de la familia Ruckers son de gran variedad en cuanto a su tamaño y tipo de instrumentos y se hallan repartidos en los museos más importantes del mundo. En producción total de clavecines se pueden distinguir alrededor de veinte modelos diferentes de clavecines y virginales que existen a su vez en diversas mesuras.
Los claves flamencos ravales adaptados a las necesidades musicales del Alto Barroco, son quizás el instrumento ideal para el repertorio bachiano (Bach manifestaba su agrado por estos instrumentos y los franceses), ya que la complicada polifonía lineal se oye con sus voces claramente separadas. El ravalement de claves flamencos se puso en práctica dado el alto valor que tenían estos instrumentos en su época respecto de los demás. Un clave flamenco del S. XVII podía costar en el S. XVIII diez veces más que un buen clave inglés o francés. Se llegó también a la falsificación de claves imitando la construcción, decoración y hasta la roseta con las iniciales de Ruckers y Couchet (son los llamados claves falsos ravales).


Ornamentación de los claves flamencos

La decoración externa, es casi siempre producto del gusto personal de quién encarga el instrumento. Los factores que juegan un rol en la decoración externa de un clavecín, tienen que ver con modas locales o con la decoración del interior de una casa en la que este instrumento iba situarse












Decoración externa de un clavecín, A. Ruckers (copia de S. Núñez, 1996) vista lateral con las tapas cerradas.


A diferencia de los instrumentos italianos que generalmente no poseen decoración en la tapa armónica los clavecines flamencos están ricamente decorados.


En las tapas armónicas vemos no solo un tipo de técnica diferente del resto de la decoración del instrumento, ya que tanto por fuera como por dentro de la tapa externa superior del instrumento se utilizaba pintura al óleo (técnica que los flamencos dominaban ya por el 1430, un siglo antes) sino que también estética y temáticamente estas decoraciones de la tapa armónica, difieren del resto de lo representado.









Tapa superior del clavecín que fue encargado en 1604 por Sweelinck, el famoso compositor holandés, cuya tapa superior contiene una pintura alegórica a la ciudad de Ámsterdam, pintada por Pieter Isaacsz (Rijksmuseum de Ámsterdam)


Los instrumentos, se producían no solo para la corte y para los grandes pensadores de la época, los clavecines se convirtieron en parte casi obligatoria del mobiliario.
Las decoraciones de los clavecines son muy peculiares. Por fuera, vemos una gran diversidad de tratamientos. Algunas veces se le da una terminación imitación mármol o cuero con incrustaciones de piedras preciosas.
Al abrirlo, aparecía una obra de arte de calidad casi siempre de carácter religioso o en las versiones más populares una leyenda preferentemente en latín, que aludiese al valor de la música y la cultura.


Escrito por Miguel Bravo.

martes, 12 de mayo de 2009

El clave. Contexto histórico y compositores II. Alemania.

La Escuela Alemana

Los claves alemanes del siglo XVII se inspiraban en modelos italianos. La actividad artesanal de los luthiéres se dirigió más hacia el órgano. En todo caso, no se observan modelos que permitan hablar propiamente de una escuela alemana, dado que se dan tanto modelos ligeros como pesados; las octavas anchas o estrechas; las mismas cajas exteriores pueden ser ligeras o muy pesadas.Todo ello hace que no podamos hablar propiamente de un tipo de sonido alemán.

Existieron fundamentalmente dos grandes centros: el de Hamburgo y el de Dresde, siendo el primero el que consiguió las mejores realizaciones. A partir del siglo XVIII las cajas se decoran imitando el mármol o el carey en los exteriores, llegándose a detallados trabajos de marquetería. En el interior solían representarse motivos mitológicos u orientalizantes. Precisamente el clavecín de Bruce Kenedy, estudiado por Julio Andrade, ofrece un modelo de Michael Mietke datado de 1702, constructor muy estimado por J. S. Bach, quien, en 1719, lo recomienda al Duque de Anhalt-Cöthen para la realización de varios clavecines.


Barroco aleman

El Barroco alemán empezó con la figura de Heinrich Schütz, llamado el padre de la música alemana, el más notable en la primera mitad del siglo XVII alemán. Johann Hermann Schein, Samuel Scheidt y Michael Praetorius también son bastante notables en esta época.

En la segunda mitad del siglo XVII, Dietrich Buxtehude es el más sobresaliente, siendo en 1705 visitado por un joven Bach, Johann Pachelbel, Johann Jakob Froberger y Georg Muffat (1653-1704) destacan asimismo. Al cabo entre los siglos XVII y XVIII, Johann Kuhnau, Johann Joseph Fux, Johann Caspar Ferdinand Fischer y Georg Böhm son los más prominentes.

El Barroco alemán, y en general, culminó y dio su máxima madurez, esplendor y cenit en la primera mitad del siglo XVIII con uno de los compositores más importantes de la música universal, Johann Sebastian Bach (1685-1750), que agotó todas las posibilidades de la música barroca. Su obra es la cumbre y ocaso de la música barroca, y marca el fin del periodo en Alemania y en Europa.
Reinhard Keiser, Johann Mattheson, Johann Adolph Hasse y Carl Heinrich Graun, junto con un joven Händel, hasta que en 1712 se fue a Inglaterra- son los más destacables junto con Bach.

Georg Philipp Telemann, junto con Bach, es el músico más importante del Barroco tardío alemán, y marca igualmente el inicio de la transición de la música barroca hacia la música clásica de la segunda mitad del siglo XVIII en su país.


Bach

El Barroco alemán, y en general, culminó y dio su máxima madurez, esplendor y cenit en la primera mitad del siglo XVIII con uno de los compositores más importantes de la música universal, Johann Sebastian Bach (1685-1750), que agotó todas las posibilidades de la música barroca. Su obra es la cumbre y ocaso de la música barroca, y marca el fin del periodo en Alemania y en Europa.
La obra de Bach está considerada la cumbre de la música barroca, cuyas "Pasión según San Mateo" y el "Clave bien temperado" son cimas de la música occidental. En su época era el instrumento de teclado por excelencia. Sus obras destinadas al instrumento así lo atestiguan, formando el corpus BWV 772-994, con más de 245 obras en su haber.

Clavecín solo:
Destinó para el clavecín solo una gran cantidad de obras, entre las cuales hay algunas de gran importancia en la historia del instrumento y de su autor. Es obligatorio citar las Variaciones Goldberg (BWV 988), que el autor lleva a la cima el antiguo arte de las variaciones y es la obra de clave más difícil de interpretar del barroco, El clave bien temperado (BWV 846-893), las partitas BWV 825-830 y el Concierto italiano (BWV 971), obras de máxima madurez y cumbre de la literatura tecladística desde el nacimiento de los instrumentos de teclado hasta entonces.

Clavecín como solista y acompañante obligado:
El clavecín, como acompañante y solista, tiene bastante importancia en las sonatas y los conciertos de Bach, que le dio un papel novedoso como nunca antes se había hecho.

En los conciertos, el clavecín adquiere la función de solista y adquiere un rol que nunca había tenido antes. En el famoso 5° Concierto de Brandeburgo BWV 1050, el clavecín alterna por primera vez el papel de bajo continuo con el de solista, uniéndose a los dos solistas restantes para acabar en una genial y virtuosísima cadencia que explota todas las posibilidades del instrumento.

Lo mismo ocurre en la BWV 1044, aunque éste es una transcripción del Preludio y fuga BWV 944. La BWV 1050 trazó un camino que desembocaría en 1735 en la serie de conciertos BWV 1052-1065, donde el clave juega el papel de solista.
En las trío-sonatas, el clave tiene una función novedosa que anticipa la sonata de finales del siglo XVIII, aparte de la función tradicional de bajo continuo. Esta novedad se advierte en tres series de sonatas que superan el modelo tradicional de la sonata en trío para formar un dúo de instrumentos solistas más clave solo. Hay en estas piezas trozos en los que el clave acompaña a los solistas realizando el bajo continuo con la ayuda de la mano izquierda de la viola de gamba o el violoncello. Las sonatas que tienen ese papel tan novedoso son las BWV 1014-1019, 1027-1029 y 1030-1035, para violín, flauta y viola da gamba, respectivamente.

Reinhard Keiser (1674-1739), Johann Mattheson (1681-1764), Johann Adolph Hasse (1699-1783) y Carl Heinrich Graun (1703-59) junto con un joven Händel (1685-1759) -hasta que en 1712 se fue a Inglaterra- son los más destacables junto con Bach.

Georg Philipp Telemann (1681-1767), junto con Bach, es el músico más importante del Barroco tardío alemán, y marca igualmente el inicio de la transición de la música barroca hacia la música clásica de la segunda mitad del siglo XVIII en su país.


Aquí encontramos un fragmento de un Preludio original escrito por Bach












Escrito por Berta Hortecillas.

martes, 5 de mayo de 2009

Formas musicales barrocas V, VI y VII

V.

Las piezas ilustrativas o de carácter fueron muy populares en Francia e Inglaterra. Su finalidad era ilustrar un motivo concreto, que bien podía ser el carácter (de una persona), un acontecimiento, un objeto…


VI.

Las variaciones tienen gran importancia, ya que son una forma de ampliar una idea musical.
Hay varios tipos de variaciones en danzas o en arreglos de canciones de los virginalistas ingleses. Podían variar la repetición de cada sección y la melodía completa (sujeta o no a variaciones), servía de tema para una serie de variaciones.

A partir de piezas escritas para el canto llano también se podían hacer variaciones.
El ground bass se trata de una línea del bajo que es repetida sucesivamente y es la base de una superestructura que varía constantemente. La chaconne y la passacaglia siguen también este esquema, aunque también pueden variar en ellays una serie de armonías. En Francia la chaconne y pasacaille también sirven para los rondós a gran escala.


Sugerencias de interpretación:

El fin último del intérprete debe ser transmitir los contrastes de la obra, pero también el efecto acumulativo y la dimensión global de la misma. Se deberá impedir la ruptura en fragmentos sin relación entre sí. Para ello el intérprete deberá estar muy pendiente del tempo.


VII.

El sentido etimológico de la palabra sonata, no era más que ‘pieza tocada’ en contraposición a la pieza cantada.
En los siglos XVI y XVII eran llamados así los movimientos individuales, al igual que los conjuntos de dos o más movimientos con contrastes de tempo y carácter. En la sonata había dos formas importantes:

- la sonata da chiesa (sonata de iglesia)
- la sonata da camera (sonata de cámara)

La sonata da chiesa solía tener un movimiento lento, un allegro fugado, un movimiento cantabile lento y un finale animado.
La sonata da camera estaba compuesta de forma parecida a la suite, es decir que estaba integrada por movimientos de danza.
Las Frische Früchte oder sieben Suonaten (las frutas frescas o las siete sonatas) de Johann Kuhnau (1696), es la primera vez que se usa el título para un instrumento teclado solista, en vez de para un conjunto.




El esquema habitual de una sonata en cuatro movimientos:

- Rápido: forma sonata
- Lento: forma sonata (forma bipartita/ tripartita/ rondó/ variaciones)
- Rápido: minueto y trío/ scherzo y trío
- Rápido: rondó/ forma sonata/ variaciones

Un movimiento de forma sonata puede ser así:







Sugerencias de interpretación:

Se debe resaltar las partes integrantes, pero no hay que perder el sentido del conjunto. Cada una de las secciones será el resultado lógico de las secciones anteriores. Es necesario dar una sensación de tempo básico.

En la reaparición de un tema, se tendrán en cuenta las modificaciones posibles del mismo, ya que indicarán un cambio de significado.

Se solían repetir las dos partes del movimiento, a pesar de que con el tiempo tanto intérpretes, como compositores, terminaron por prescindir de la segunda repetición. Actualmente se repite (en caso de repetición de algún elemento) normalmente la exposición, que ayuda al oyente a la absorción del tema musical.


Las formas bipartitas y tripartitas. La forma sonata es una forma bipartita. Si el minueto, trío o scherzo se contemplan como un todo, hacen una forma tripartita.


Sugerencias de interpretación:

Tras un trío se tocará un da capo del minueto o del scherzo, a pesar de que no esté indicado. Y esta vez se omitirán las repeticiones.

En la forma rondó básica las exposiciones están separadas del tema principal por dos o más episodios en tonalidades contrastantes.

Las variaciones en un movimiento lento casi siempre son de tipo melódico y suelen mantenerse en un único tempo básico.






- Formas musicales barrocas I - VII - escrito por Elena Delgado Río.

Formas musicales barrocas IV

IV.

Las Danzas servían como acompañamiento al baile, aunque con el paso del tiempo se compusieron también como una forma instrumental independiente.

Las estampies son unas de las primeras danzas para teclado, al igual que unas de las formas instrumentales de los siglos XIII y XIV.
Las estampies para teclado que se conservan, se encuentran en el Robertsbridge Fragment, que data del año 1320 y es la más antigua fuente de la música para teclado.
Están formadas por diferentes unidades, que se llaman puncti (A, B, C…). Estas unidades se repiten. La primera unidad (el primer punctus; punctus A) tiene dos terminaciones:

- una abierta (ouvert – y)
- una cerrada (clos – z).

En cada una de las unidades se reexponen dos fragmentos del primer punctus, una vez con la terminación abierta y otra con la terminación cerrada. Un esquema de las estampies podría ser así:

Ay, Az; B+fragmento de Ay, B+fragmento de Az; C+fragmento de Ay, C+fragmento de Az; etc.

A partir del siglo XV aparece la basse danse francesa, que tiene su origen en la corte de Borgoña.

En muchas ocasiones se emparejan las estampies con las basse danse. La primera en un compás binario moderado y la segunda en un compás ternario más rápido. El contraste que crean el ritmo y el modo fue muy bien acogido y se utilizó también en otras danzas por parejas como el branle simple y el branle gay de Francia, el passamezzo y el saltarello de Italia, la Tanz y la Nachtanz de Alemania, la pavana y la gallarda y sus compañeras más veloces, la alman y la courante.

Las danzas son es su mayoría bipartitas, a excepción de las pavanas y gallardas que suelen ser tripartitas.

Las estructuras bipartitas están divididas en dos clases. Las abiertas y las cerradas. En las abiertas la cadencia principal no está en la tónica, lo que crea expectación de continuación. Esta estructura se da con mayor frecuencia que la cerrada. Fue utilizada no sólo en formas melódicas sencillas, sino que también se usó en movimientos extensos con diferentes elementos temáticos, como en la mayoría de las 555 sonatas de Scarlatti y en casi la mitad de los Preludios del libro II de El clave bien temperado de Bach. Más tarde esta forma daría lugar a la sonata del clasicismo.
La estructura cerrada tiene la cadencia en la tónica, por lo que no crea expectativa de continuación. Esta estructura desemboca en las estructuras tripartitas, que a su vez pueden ser simples o compuestas.

En los siglos XVI y XVII se imponen en las danzas unos modelos armónicos que por su constante aparición, se reconocían en toda Europa.

Son frecuentes el passamezzo antico, el passamezzo moderno, la romanesca y la folia, basados todos ellos en una progresión de acordes sobre un bajo determinado.
















El ballet de corte francés introdujo en el siglo XVII diversas danzas regionales. Estas fueron bien acogidas entre las ya conocidas allemande, courante, minueto, zarabanda, gavota, bourrée, passepied, loure. A éstas se importaron la polonesa, la inglesa, el air (que no tiene su origen en la danza, sino en la ópera), el rondó (que proviene del rondó monofónico de los trovadores), la obertura francesa (introducida por Lully).

La suite en su forma estándar fue introducida por Johann Jakob Froberger (1616-1667). Su esquema básico son cuatro danzas nacionales en forma de contraste:

- la allemande (lenta)
- la corrente o la courante (fluida)
- la zarabanda (solemne)
- la giga (rápida)

Más tarde los compositores fueron añadiendo más danzas, que se llamaron galanteries (gentilezas).
Las suites (y sus variaciones) también son denominadas Partitas.


Sugerencias de Interpretación:

Las danzas están pensadas para ser interpretadas como una secuencia, un conjunto de movimientos. Cada una de las danzas tendrá un tempo y un carácter diferente.
Antes de las dobles barras de compás no hará un falta un ritardando, dado que las danzas necesitan un pulso constante en todo los compases a excepción de los últimos.

Es importante recordar que las ediciones modernas difieren de las antiguas en algunos aspectos, por lo que conviene conocer la práctica antigua:
- se solía repetir cada una de las secciones de un movimiento de danza
- en caso de no haber divisiones escritas, el intérprete improvisaría sus propias repeticiones.
- Las danzas cortas se podían repetir enteras (in Toto).
- A veces había que introducir ajustes en el texto con el fin de que el mismo compás se pudiera usar tanto en la primera como en la segunda vez.

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